El objetivo de la formación piamartina es la conformación a Cristo Señor, y el desarrollo armónico y equilibrado de la persona humana del formando, en acuerdo al proyecto de vida y a la misión apostólica de nuestras constituciones. Eso es: formación humana, religiosa piamartina, en todas sus etapas.
Las etapas de formación piamartina son las siguientes:
Orientación y preparación al noviciado: comprende la animación vocacional, el seminario menor, es un ambiente donde adolescentes y jóvenes en estado de internado, realizan un recorrido vocacional para descubrir el llamado del Señor, y el periodo de aspirantado, tiempo en que los jóvenes aspiran a la vida religiosa  y no al sacerdocio dedican a prepararse al noviciado  y postulantado, es el periodo de prueba y de estudio de la vocación, para quienes aspiran a entrar a la congregación y no pasaron por el seminario menor. En esta etapa se  estudia la Filosofía y tiene una  duración de 3 años.
Noviciado: es  un periodo de iniciación integral a la vida religiosa piamartina, por medio de la inmersión en el misterio de Cristo, que llama a seguirlo según el proyecto de vida propuesto por nuestras constituciones; es el momento de verificación profunda de la intención e idoneidad de cada uno de los candidatos; y, por ende, de su libre y conciente elección de la congregación, como su propia familia espiritual y jurídica, su duración es de un año.
Estudiantado: es el periodo que va desde la primera profesión a la primera obediencia, cuando los religiosos entran en plena actividad apostólica. Los estudiantes son profesos temporáneos, que a continuación del noviciado, siguen un periodo de formación específica, con la orientación de un formador. En esta etapa se estudia la Teología y tiene una duración de 4 años
Profesión perpetua: el religioso piamartino realiza y declara públicamente su total y definitiva adhesión al camino evangélico trazados por las constituciones de nuestra congregación y con la ayuda de Dios y de sus hermanos asumen la responsabilidad de ser fiel a Él para siempre.
Conferimiento de las ordenes sagradas: Los candidatos al diaconado y al presbiterado serán adecuadamente preparados a vivir la ordenación en el significado y en el valor que da la Iglesia y la perspectiva de servicio especifico que deriva de nuestro carisma.
Primera obediencia: Después de la profesión perpetua o después de que se haya conferido el orden del diaconado o del presbiterado, el religioso piamartino recibe la “primera obediencia”: esto significa entrar establemente en una comunidad que no es de formación, en un papel definido, en un ejercicio estable y continuo de la misión piamartina
Formación permanente: El religioso termina su formación fundamental con la profesión perpetua; sin embargo la Iglesia y la Congregación lo convidan a incrementar siempre mas con la formación permanente de la vida religiosa y espiritual, su preparación teológica y su perfección profesional